jueves, 6 de enero de 2011

Soñando despierto, haciendo turismo

Acaba 2010, y recibimos el 2011 con la esperanza de que sea mejor, por lo menos en lo económico, ya que en lo deportivo ha sido un año muy bueno, no ya por los resultados, sino por que ha sido el año en el que he empezado una nueva etapa.

Hasta ahora venía practicando asiduamente carreras de orientación, pero este año me he introducido en un nuevo mundo; el de los trail, ultra trail y las carreras de montaña, todo ello debido a Martin y a las visitas de los diferentes blogs de las carreras y corredores de este mundillo, que te animan a introducirte en él.

Bueno, tras esta pequeña disertación, pasaré a explayarme, explicando antes el porqué del titulillo arriba expuesto; y que es debido a que en estas vacaciones navideñas en mi tierra natal, he salido a correr, a primera hora de la mañana, mientras los demás dormían y de paso he aprovechado para hacer turismo e ir por sitios a los que hace tiempo que no visitaba.

La verdad es que no he salido mucho a correr, pero no me puedo quejar, las vacaciones las empezamos el 28 en la que salimos a media tarde para Bizkaia, llegamos con una excelente temperatura, unos 14º a última hora de la noche, ya el día 29, me puse el despertador, y sin desayunar me deslice sigilosamente por la habitación para ponerme el mono de trabajo de correr, que ya había preparado la noche anterior para no interrumpir los placenteros sueños de mi querida familia. No sabia muy bien a donde ir, pero me decidí por visitar el Palacio de Artaza o Palacio de los Leones (debido al león que preside su entrada), que es como yo lo he conocido desde pequeño, y al que muchos días después de salir del cole me dirigía con el consiguiente cabreo de mis padres por la tardanza de mi llegada a casa, recuerdo que iba con un compañero que vivía en él, no es que fuera hijo de ningún conde ni nada parecido, sino que su padre era el encargado de cuidarlo.
Los dueños del Palacio eran los Chavarri que hasta el año 79 todavía realizaban asiduas vistitas. Posteriormente en el año 89 lo adquirió el Gobierno Vasco.

El palacio fue inaugurado por le rey Alfonso XIII en el año 1918, y es la obra culminante del arquitecto Manuel Mª Smith, que entre otras obras realizó el Hotel Cartón de Bilbao, el proyecto del campo del Atheltic y numerosas mansiones, sobre todo en el barrio bizkaíno de Neguri.

Los Chavarri eran directivos de Altos Hornos de Vizcaya, aunque en sus inicios lo eran de sus rival La Vizcaina que se fusionó con Altos Hornos, para formar la que fue la gran empresa precursora de toda la industria de la margen izquierda, y por tanto de toda Bizkaia.

Víctor Chavarri, Marques de Triano, inicio entre otros el ferrocarril Bilbao-Santander y fue uno de los máximos exponentes de la industria y del desarrollo económico y político a finales del s.XIX.

Palacio Artaza

Tras dar unas cuantas vueltas por el Palacio, me dirigí a otro parque que está junto a este, y que han habilitado no hace mucho; antiguamente era un bosque, al que de muy pequeños íbamos a explorar y empezar una cabaña tipo “Tom Sowyer” y que nunca acabábamos.
La verdad, lo han dejado muy bien, ya que no han metido mucha mano, y está bastante salvaje.
El parque se llama Pinosolo, y su nombre se debe, a que en la finca, junto a un caserío, en el que vivían los guardas, hay plantado un “pino solo”.


Pinosolo

En el parque, que me recorrí varias veces de arriba abajo, no han metido mucha mano, han arreglado algunos caminos que existían por su bosque, un estanque, la escalinata, y han añadido un camino con un “bidegorri”.

Escalinata
Bidegorri
Estanque
                      


Bidegorri= es un camino para bicicletas, aunque su significado literal en euskera es camino rojo, “bide”camino, “gorri”rojo, y supongo que viene de que los primeros carriles bici que hicieron por esta zona eran rojos.
Después de leer la historia de esta finca, la cual no sabía, me dirigí hacía la localidad de Leíoa, a su parte alta, desde donde tenía unas buenas vistas, y en la que podría decidir tras observar el paisaje a donde ir.

Al fondo, monte Serantes

Finalmente tras observar el paisaje, me decidí por introducirme por la zona “Vip” de la zona de Neguri y Algorta, pasé primero por una zona nueva que antes eran campos y caseríos, y cruce el río Bolue, que recientemente ha dado algún susto a los vecinos colindantes, al haberse desbordado, anegando algunos pisos bajos, todo ello al parecer, por un puente que han sustituido por una pasarela para que no vuelva a hacer de tapón.

río bolue
 
Tras pasar por algunas mansiones señoriales, llegue a la zona alta de la playa de Ereaga, con sus súper mansiones, baje por el paseo hasta la playa y me di la vuelta con ganas de volver otro día.



Playa Ereaga
 
Faro Arriluce
   

En mi vuelta a casa la mansión Bake-Eder construida en el año 1900, que siempre me llamó la atención y que estaba abandonada, pero que ahora la han restaurado manteniendo más o menos su estructura, y que hace tiempo dejo de ser una mansión, estaba muy deteriorada, al parecer lo ha debido hacer una empresa importante, supongo para poner su sede en ella, ya que junto a la casa señorial han plantado un cantoso bloque de oficinas, pero bueno, algo es algo.
Bake-Eder actualmente


Bake-Eder en sus buenos tiempos


El día 30, también salí a “hacer turismo”, esta vez ya tenía claro que el paseo sería totalmente costero, salí con dirección a la ría Nervión, para pasar bajo el Puente Colgante y por el paseo que va junto a la ría llegar a Churruca. En Churruca inmortalice el monumento en su horno y que refleja la victoria de la tierra sobre el mar, en la que colaboro este ilustre llamado Evaristo Churruca con la canalización y la construcción del Puerto exterior de Bilbao para frenar la entrada del mar en la ría y facilitar la navegación evitando que los barcos encallaran por los bancos de arena. Convirtiendo el puerto de Bilbao en uno de los más seguros de España y colaborando enormemente al desarrollo industrial del Gran Bilbao.



Paseo de Churruca
Monumento a Churruca
Puente Colgante
También quise dejar inmortalizada mi imagen junto a la playa de Las Arenas- más que nada para salir en alguna foto-, una playa en la que desde hace poco está permitido el baño en sus tranquilas aguas, y en las que estaba prohibido bañarse por contaminación, y ahora, gracias a el tratamiento de las aguas y a la extinción de casi todas las industrias junto a la ría, ha permito retirar su bandera roja que hondeaba de manera perpetua desde que existe esto de las banderitas.


Yo, detrás, playa de Las Arenas
Una playa que tiene su historia, la familia real pasaba por aquí la temporada veraniega, para posteriormente tras perder su exclusividad pasar a hacerlo a la Concha en San Sebastián y actualmente hacerlo, creo que en Palma.

Bueno, tras estas nociones de historia, seguiré con mi itinerario. Seguí la ruta por el paseo marítimo de Arriluce que va junto al mar y en el que ya me empezaba a cruzar con más “turistas” como yo.


Paseo Arriluce





Pescadores en el Faro

Faro de Algorta

Tras recorrer todo el paseo. llegué nuevamente a la playa de Ereaga donde había estado ayer, y me decidí por ir hasta la punta del faro con cerca 1.5km. Tras observar las vistas y los pescadores que habían madrugado más que yo para tirar la caña.



Pajarito "Vuelvepiedra"






Vista del Abra desde el Faro


Desde aquí, me dirigí hacia el Puerto Viejo, su nombre viene al pelo actualmente, ya que antes era el puerto pesquero de la zona pero ahora no queda, ni una barca de remos, es una pena, pero los tiempos mandan para bien o para mal.
Faro y Playa Ereaga

Me di una vuelta por su mini muelle y me detuve en unas formaciones geológicas muy curiosas que explicaba un cartel informativo situado a su pie.


Ereaga desde Puerto Viejo

Mi vuelta la realice por el paseo de Zugazarte, el cual me trae muy buenos recuerdos, venia con mi familia, supongo que los fines de semana y festivos a dar muchos paseos. Me paré en una escultura que representa un jabalí con un perro mal herido a su pie, de la que siempre me he preguntado el porqué de su ubicación en este lugar, ninguna placa la acompaña, en fin, ya lo averiguaré.



Bueno, los “paseos turísticos” se acababan con esta salida, bueno, me queda la San Silvestre de Galdakao para finalizar el año, pero a esto creo que dedicaré una breve reseña, los días que quedan no es plan de madrugar; el día 1 “pa” comer”, el 2 visitar algunos familiares, y el 3 “pa” Aragón a trabajar.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Carrera popular Vuelta a las Ermitas




Mañana un poco fresquita la de este domingo 19 de diciembre, pero en la que poco a poco nos fuimos calentando, gracias sobretodo, al buen ambiente, y a los fantásticos avituallamientos, que los voluntarios nos llevaban corriendo más que nosotros, de una ermita a otra.


Como digo, en una mañana un poco fresquita, me presenté con Martin, en el Camping San Jorge, y tras esperar casi hasta las 9, nos empezamos a poner “nerviosos” por la tardanza, ya que no veíamos a nadie con pinta de hacer deporte, por lo menos de salir a hacer penitencia por las ermitas, tan solo entraban algunos valientes, supongo que a jugar un partidillo de fútbol.

Por la lejanía me pareció ver a un “individuo” con pintas de corredor que se dirigía hacia la zona del cerro, y en ese momento, otro nos indico que si íbamos a correr habían quedado en el Palacio de los Deportes. ¡ya nos parecía que se habían pegado muchas mantas!

Nos dirigimos al Pabellón y encontramos a más de 20 penitentes y penitentas dispuestos a pasar la mañana del domingo como deber ser…

Salimos bastantes pasadas las 9, después de los correspondientes saludos y presentaciones, ya que en mi caso no conocía a casi nadie, aunque muchos me sonaban de la pasada y muy grata Galopada Belsué-Nocito.

Empezamos cumpliendo con la primera ermita, San Jorge, la más “dura”, con una pendiente de más del 30%, superado esto, ya no habría problema, a pesar de que era el único punto que no tenía avituallamiento. Después de la foto, para demostrar nuestro paso, salimos vertiginosamente, cuesta “pa bajo”, para comenzar, ahora sí, nuestro paseo matutino. Nos dirigimos por el hospital San Jorge hacia la circunvalación, para llegar al camino que lleva a la ermita de Salas. Un tramo muy tranquilo, en el que tuvimos que ir con cuidado ya que pisábamos mucha carretera. En la Ermita, en la que hacía mucho tiempo que no había estado, ya teníamos preparado nuestro avituallamiento, la verdad es que solo tomé un poco de agua en la fuente, todavía no habíamos hecho hambre.

Salimos por el camino que lleva a cárnicas Ferrer, y pasando por los “pasos de cebra”…creo, nos dirigimos por la Escuela de Idiomas a la Ermita de Los Mártires, en este lugar, ya teníamos afición animándonos para superar la pequeña cuesta que nos lleva a la ermita y cementerio, donde quedó plasmada nuestra presencia con una foto, que fue tomada, digamos, de una manera “bastante profesional”.

                                          
Desde aquí, rotonda del mulo, vivero, y psiquiátrico, para llegar a la Ermita de Santa Lucía, aquí antes de la foto de rigor, disfrutamos algo más de la charla amenizado con el avituallamiento, creo que alguno fue en la última foto que salio…


Salimos por un camino dirección norte, por el que nunca había estado, y la verdad, estaba bastante bien. Llegamos a la Ermita de Jara, en la que las vistas de la Sierra eran muy bonitas, y a la que hace mucho tenía ganas de visitar, ya que la había visto antes de rehabilitar y me picaba la curiosidad. Aquí, aunque el coche de apoyo no pudo llegar, sí lo hicieron sus “componentes”, subiéndonos corriendo, casi más que nosotros, el avituallamiento.






Por un caminito tipo “raid”, cruzamos un arroyo, -creo que el barranco de Morrano-, en el que no hubo opción para enmarcar ninguna foto, nadie se mojó...



Cruzamos la autovía por el km. 3, y seguimos por una pista de frente, aquí ya nos dejaron tres valientes para regresar a Huesca.




Pisteando y después de cruzar el río Isuela, llegamos a Chimillas por las balsas, cruzamos el pueblo, para casi antes de llegar a la carretera de Ayerbe meternos por una senda entre un campo de cultivo y una finca, y llegar a la Ermita Cillas, en la cual nunca había estado, y que me pareció un lugar estupendo para venir almorzar con la familia cuando empiece a apretar el calor. El avituallamiento y la charla aquí, se alargo un poco más de la cuenta, pero la verdad se estaba muy a gustito, ya que creo que en el avituallamiento iban apareciendo bebidas “súper isotónicas”.




Nos costó salir un poco, pero nos dirigimos a la última de las Siete, cruzamos la A-132, y por pista llegamos al último avituallamiento y Ermita, la de Loreto.

Aquí algunos ya teníamos un poco de prisa, supongo que alguno le tocaba hacer el menú. Después de sacar casi la última foto, tan solo nos quedaban unos tres kilómetros para llegar a San jorge después de unas tres horitas y de casi 23 kilómetros de un bonito “paseo” por las Ermitas. ¡Ah! Algunos llegamos a la primera y última Ermita “pa” sacarnos la foto y superar otra vez la “dura pendiente”, que esta vez, era menor, al atacarla por la cara norte del puerto…






Y después de plasmar el momento bajamos al pabellón donde después de un último picoteo, con trenza de Almudevar incluida nos despedimos, supongo que hasta no muy tarde, ya que estos Corredores Oscenses tienen preparadas varias salidas para animar estas Navidades, preocupándose muy mucho, para que nos mantengamos en forma, a pesar de los excesos.


Dar otra vez las gracias a los Corredores Oscenses, por permitir que algunos infiltrados os acompañemos en sus paseos.

Un saludo a todos.


                                                         Aquí teneís  MÁS FOTOS

jueves, 9 de diciembre de 2010

Video Ultra-Trail Sobrarbe 2010‏

Ya ha saliiiiiido...

lunes, 22 de noviembre de 2010

X Carrera campo a través Castillazuelo-Monasterio de El Pueyo



Las previsiones del tiempo eran malas: frió, lluvia, viento, y de hecho la lluvia me despertó. Me levante dispuesto a mojarme y llenarme de barro.


Dispuesto a todo, después de un buen desayuno, llené la mochila: mallas largas, camiseta de manga larga y corta, buff, guantes, gorra para evitar que se mojasen las gafas, chubasquero y las zapatillas de trail para el barro. Con todo esto, empecé a cargar el coche sobre las 10.30 y parecía que el tiempo quería acompañar ya que empezó a verse algo de cielo azul.

Sobre las 11.10 horas y sin gota de agua me planté en el pueblo de Castillazuelo, una localidad en la que estuvimos corriendo el año pasado una carrera de la liga aragonesa de orientación y en la que nos trataron muy bien.

En el pueblo lucia el sol, y un poco de viento refrescaba el ambiente, pero no impedía que un montón de niños y niñas se hubiesen animado -junto a sus padres- para disputar las diferentes categorías que desde Aguiluchos a Cadetes se habían preparado. Un buen ambiente y una buena cantera, no tiene ya de que preocuparse ningún veterano por su pronta retirada…

Casi todos los valientes estaban calentando músculo, entre ellos estaba mi amigo, el líder -por ahora- de la Liga Oro, Paco Jordán que estaba dispuesto a mantener la ventaja.



Fotos de Paco Jordán

A las 12 de la mañana, los casi 70 valientes, nos dispusimos a afrontar los 9,7 km. y los 420 m. de desnivel acumulado, con un solecito que animó a muchos a desprenderse de prendas de abrigo, en mi caso, opté por camiseta y mallas largas, y gorrita para proteger de alguna gota que pudiese caer. La verdad es que el tiempo fue magnífico, sopló un poco de aire que no molestó para nada el devenir de la carrera.


Dieron el pistoletazo de salida, para tras cruzar el río Vero, afrontar lo más duro de la carrera, una rampa para salir del pueblo de unos 50 metros de desnivel que me hizo sacar la lengua, y que sin haber calentado nada me costó un triunfo subir. Desde aquí empecé a coger el ritmo y a disfrutar del paisaje que era la primera vez que veía. Por unos caminos sin apenas barro y muy llevables nos acercamos poco a poco al monasterio, para sobre el kilómetro 3.4 afrontar una pequeña bajada que nos llevaba a empezar la subida al monasterio que teníamos frente a nosotros, empezamos con unos metros de campo de cultivo en la que a más de uno se le debió de quedar alguna zapatilla, después de esta “trampa” nos metimos en la carretera que sube al monasterio y empezamos subir poco a poco, algunos ya venían de vuelta cuando nos disponíamos a afrontar la última curva (me alegró ver que no me sacaban tanta ventaja). La vedad es que desde que salí y subí la primera rampa procuré fijarme en alguno que me pudiese hacer de liebre, y resultó que a unos 25 metros tenía a Javi Subías, pensé que no lo iba a poder aguantar, pero el caso es que más o menos mantuve la distancia hasta coronar la atalaya con su Monasterio. Pero a partir de aquí voló, vaya velocidad que llevaba el tío.


Mi bajada creo que fue buena, llevaba tras de mí a dos o tres corredores a los que les estaba haciendo de liebre, por el camino de bajada superamos a otros dos y en los dos últimos kilómetros creo que aceleré el ritmo ya que me despegué de mis acompañantes para casi dar caza a otro corredor (José Hernández) que sintió mi aliento en los últimos metros, para llegar en 43m 49s.

El ganador Javier Mariño Balaguer del club Hinaco Monzón con un tiempo de 0h 36m 7s.
La ganadora Mónica Saludas Lorenz del club Monzón con un tiempo de0h 46m 14s.


Después de esto nos tenían preparada una estupenda longaniza regada con un buen vino de la tierra del que dimos buena cuenta, y tras lo cual me tuve que despedir de los comensales para salir pitando, ya que la familia me esperaba en casa con la paella preparada.



Foto de Paco Jordán

En definitiva, una carrera muy bonita, con un tiempo  muy bueno para estas fechas, y un poco menos dura de lo que pensaba –claro ahora que he terminado…-

lunes, 8 de noviembre de 2010

IV Galopada Belsué-Nocito

Eran poco más de las 9 de la mañana cuando salimos los de Siétamo (Martin y yo) con dirección a Belsué, salimos con solecito, pero a medida que nos acercábamos a la sierra las nubes nos cubrían. En media horita ya estábamos calentando los músculos, ya que el viento frío de la sierra se te metía en los huesos. No había mucha gente pero poco a poco fueron llegando más atrevidos para dar este “paseito” por un bello lugar, sobretodo en esta época del año, con todos esos colores que presentan los árboles.


Par mí era la primera Galopada, aunque en realidad tampoco lo iba a ser del todo ya que no llegamos a disputarla como tal, pues mientras calentábamos para entrar en calor uno de los corredores nos contó que un tal Luis lo iba a realizar por una senda -al parecer el GR 1 pasa por Belsué y Nocito-, se nos planteó la duda y estuvimos unos instantes indecisos, hacerlo por el Gr o por la pista asfaltada, finalmente decidimos hacerlo con Luis, pero no teníamos claro sí a lo largo del camino enlazaríamos con el resto.

Poco después de tener tomada la decisión llegó el que sería nuestro guía por lo menos en los primeros instantes y resulto ser…, pues sí, también de Siétamo. Vaya casualidad, los tres “locos” que iban por la senda eran de Siétamo.

Después de sacarnos dos o tres fotos para plasmar el momento y pasadas las 10.15 horas salimos en dirección a Nocito, unos, casi todos, por la pista asfaltada y otros, los tres locos de Siétamo por el GR1.



 
Foto de Martin
 
Foto de Martin

La verdad, nada más empezar, la pista parecía un tapiz…vamos, una maravilla. Empezamos subiendo un poco para llegar con una ligera bajada a la Pardina Ascaso, que según parece fue un lugar de acampada juvenil y en la que nuestro guía había pernoctado en su juventud, desde aquí ya veíamos las badinas del Flumen que presentaban una vistas magníficas y que en una época más veraniega nos hubieran demorado la marcha para “catar” sus aguas, pero esta vez nos tuvimos que conformar con vadearlo, no sin antes degustar tras Luis las aguas de una fuente que surgía junto a su lecho.


Fotos de Martin

Tras seguir disfrutando del excelente piso del camino y del colorido del entorno llegamos a Santa María de Belsué, aldea despoblada que al parecer es de propiedad privada y que está en ruina, posee un interesante templo declarado Monumento Histórico Artístico del s.XI y que según Luis es románico. Por estos lares divisábamos al resto de corredores por la carretera pero dado lo bonito de nuestra ruta preferimos seguir por el GR. Desembocábamos en la pista que lleva a Lúsera en la que encontramos un pequeño avituallamiento que nos había acercado el coche de apoyo, un poco de platanito y agua para afrontar una pequeña subida -aquí dejamos la compañía de nuestro hasta ahora guía-.

Unos sube y baja, y dos o tres barranquitos nos separaban del también deshabitado pueblo de Lúsera, población muy bonita con varias edificaciones de piedra en pie, aunque no por mucho tiempo, y con algún paso abovedado bajo el cual pasamos y dejamos constancia:




Fotos de Martin




Hasta aquí íbamos viendo por momentos al resto de corredores, pero al introducirnos en el Barranco de Santa Coloma dejamos de vernos, supongo que a partir de aquí nos teníamos que concentrar más en la ruta, pues ambos grupos teníamos que superar una subidita considerable.

Afrontamos la subida del barranco para seguir por los Collados de Santa Coloma y Barbero y bajar para cruzar por segunda vez el río Flumen, que aunque con el mismo nombre no es el mismo río – curiosa coincidencia la de estos ríos que apenas se separan 5 kilómetros en nuestra ruta y que se funden en la cabecera del Embalse de Santa María de Belsué-, en este lugar, tres pastores observan como vadeamos el río y tras los saludos de rigor nos advierten que más adelante nos encontraremos con unas vacas y algún toro y que procuremos pasar con cuidado para no asustarlas, nosotros como buenos ciudadanos de campo hacemos caso a pie juntillas y ascendemos en fila india tras las vacas, observando las partes bajas, para intentar detectar el ejemplar masculino y poder reaccionar a tiempo en caso de algún movimiento extraño, cuando el camino se abre un poco aceleramos la marcha y todos los ejemplares se dispersan dejándonos paso libre para llegar a la carretera a la altura de la Pardina Orlato en la que nos esperaba el coche de apoyo con el segundo avituallamiento, un poco de naranja y agua, y a afrontar los últimos kilómetros que nos separaban de Nocito por una bajada rápida y en algunos tramos un poco técnica.




Fotos de Martin

La larga baja nos lleva a Nocito donde después de cruzar el puente medieval sobre el río Guatizalema nos espera la familia para llevarnos de vuelta a Belsué.



Fotos de Toñi

Al llegar a Nocito, muchos ya lo habían hecho, algunos de ellos hicieron parte del camino de vuelta corriendo, otros todo, y el resto consideramos que nos sentaría mejor un ducha, que gracias a la amabilidad de un vecino del pueblo nos dimos en su casa…una maravilla, muchas gracias.

Después de estar duchaditos nos dimos un paseito con la familia para que los niños desfogaran un poco y como el día estaba un poco frío nos montamos en el coche para tomar el “avituallamiento” que nos habían preparado las gentes de Belsué.



Foto de David
Fotos de Martin


Cuando me enteré de que se celebraba esta Galopada me resultó extraño que quedasen en este lugar para hacer un “entreno” y más por asfalto, pensé –¿no habrá sitios en Huesca? , pero claro cuando vi el “avituallamiento” ya me di cuenta del porqué del asunto…


Subimos al pueblo y entramos en el local donde se reúnen los vecinos del pueblo, ya estaba lleno de niños comiendo unos macarrones y un lomito bastante jugoso con setas junto con un empanadico casero, estaban iluminados por el fuego de una chimenea en la que algunos aprovechaban para tostarse el pan.

Esperamos a que los niños terminasen, para llevarlos a la casa de turismo rural del pueblo donde pudieron disfrutar de una película, un futbolín y otros juegos, y después corretear por un pueblo que según los vecinos hace mucho que no veía tanto niño, vamos una maravilla, para ellos y para nosotros que podíamos estar tranquilos comiendo. Los mayores estuvimos en la parte de arriba del local donde comieron ellos y que estaba abarrotado.


El “avituallamiento” comenzó con algo ligerito para reponer las fuerzas perdidas en la Galopada…unas judías con chorizo, morcilla y demás nutrientes, que debemos entre otras a las vecinas Trini, Ana Mari y alguna otra de la que se me escapa el nombre, para seguir, algo más ligero, el lomito con setas que previamente habían degustado los peques, todo ello aderezado con un vinito casero que casualmente era de…pues sí, de Siétamo, como colofón el empanadico casero que nos preparó Ana Mari, uno de calabaza y otro de membrillo que casualmente también era de Siétamo, y para hacer una buena digestión, un cafecito con todas sus variantes y unos licores entre los que creí ver pacharán casero y licor de hiervas “El Afilador”. Si a todo esto le unimos la agradable conversación con las amables gentes del pueblo y con los CORREDORES OSCENSES que son los precursores de esta Galopada, pues tenemos un día en el que tanto nosotros, los corredores, como nuestras familias lo pasamos estupendamente. Para el próximo año ya se que tengo que apuntar en mi agenda esta comida… perdón, quiero decir, esta carrera.



Agradecer a todo este grupo de gente fantástica, tanto a los corredores como a las gentes de estos pueblos por su desinteresada colaboración y compañía, por hacer de este, un día tan especial. Es difícil que tanto los corredores como nuestras familias disfrutemos tanto en una carrera.

Gracias desde Siétamo, y el próximo año seguro que nos vemos.